Hace unas pocas semanas me enteré que por estos dÃas se realizarÃa el “Congreso Nacional de Informática Educativa: Redes, Comunidades de Aprendizaje y TecnologÃa Móvil” a realizarse en Barranquilla Colombia, organizado por RIBIE, la Red Iberoamericana de Informática Educativa - Nodo Colombia. Mi interés por el tema me motivó a escribirme. Desde ese momento hasta hoy, cuando estoy en medio de conferencias, talleres y actos sociales del mismo, han ocurrido varios hechos que motivan esta reflexión.
Inicialmente tuve dificultad para hallar la página del evento. Al buscar en Google (en ese momento sólo sabÃa que se trataba de un congreso de informáttica educativa organizado por RIBIE) llegué rápidamente a un Site del evento, pero correspondiente al que se realizó hace dos años, y a otras páginas que daban cuenta del evento anterior. Solo después de un rato llegué por fin al sitio buscado. Luego tuve que superar algunos problemas de usabilidad de la página de RIBIE que retrasaron el hallazgo de la página del evento y del formulario de inscripción. Finalmente me registré. Sin embargo, no recibà ninguna confirmación del hecho, lo que me motivó a volverme a registrar varios dÃas después. Como tampoco recibà confirmación, decidà llamar por teléfono para verificar mi inscripción y preguntar cómo debÃa proceder al proceso de pago. En esa llamada preguntaron nuevamente los datos que habÃa incluido en el formulario Web (dosveces). En ese momento me notificaron que definitivamente no habÃa opción de pago por medios electrónicos. DebÃa esperar el envÃo de una factura vÃa correo postal.
Al inicio del evento tuve que hacer una fila extensa y de trámite muy lento para la entrega de la credencial que me acreditaba como asistente al evento. El proceso fue muy lento porque a pasar de que habÃa varios puntos de entrega, el ordenador de cada uno de ellos tenÃa información sólo de una parte de los inscritos. Parece que habÃa algún criterio de separación de esta información pero éste no se indicaba en ningún aviso, y esto obligaba a tener que ir de un punto a otro (es decir, tales ordenadores no estaban conectados en red). Igualmente hubo casos de personas cuya información estaba incompleta (pese a que previamente habÃan completado el formulario de inscripción en la Web). En ese caso fue necesario digitar nuevamente esta información.
Superado este escollo, me dirigà al auditorio en el que se orientó la primera conferencia (cuando ingresé ya iba por la mitad). AllÃ, mi ordenador detectó y se conectó a una red inalámbrica pero no podÃa navegar. Tuve que preguntar a varias personas de la logÃstica del evento, hasta que por fin una de ellas (después de un rato) pudo darme la información que me permitió configurar mi ordenador para navegar (Proxy, usuario y contraseña). Otras personas que tenÃan allà su ordenador debieron hacer lo mismo. Algunos ni se enteraron de cómo conectarse.Â
Ahora, que tengo unos minutos para la reflexión, me pregunto si los organizadores de un evento tan importante realmente están en condiciones de hacer una apropiada utilización de estas nuevas tecnologÃas en la educación, cuando parece que aún no comprenden su alcance ni sus posibilidades de aplicación en situaciones más generales.
PD: me parece justo reconocer el entusiasmo, motivación y sentido crÃtico de los profesores asistentes.�
Popularity: 48% [?]
